
En la vida de David Bowie, las transformaciones son un rasgo característico e identificativo. Como siguiendo al pie de la letra la frase de Tom Waits: “No puedes dejar de estar en movimiento, ningún perro ha meado sobre un coche en marcha”, el medio en el que David se sintió cómodo fue el artístico y el estético, y el soporte intelectual: su mejor argumento. Pintar, escribir, cantar, diseñar ropa, actuar; cualquier camino hacia la expresión se presentó ante su mirada como útil para decir cosas.