
La música de Diana Krall es una reiteración de la memoria más amable del jazz, aquella que nos emplaza con un swing cadencioso y medido, emotivo y delicado.
Diana Krall, bajo mi punto de vista, es mejor cantante que pianista, y es su voz la que guarda la verdad de su jazz. Su reconocimiento a voces ilustres como la de Carmen McRae no es gratuito, y dota a su canto acompasado de la textura justa. Esta Diana, también tiene algo de Lady.
Crazy, es una canción compuesta por el mítico Willie Nelson, y en esta ocasión la canta junto a Diana Krall y su esposo Elvis Costello, realizando una versión donde se unen en una perfecta mezcolanza el Jazz y el Country.